EL CANTO DE LA ABEJA REINA
A partir de mi práctica como artista y del conocimiento heredado de mi padre, apicultor, durante varios años he elegido crear en colaboración con las abejas. Esta práctica me ha conducido a analizar la comunicación interespecie entre los seres vivos, particularmente entre abejas y humanos. A través de expresiones creativas —esculturas concebidas para ser habitadas por colonias de abejas y que funcionan como espacios de observación— se establecen vínculos entre estos insectos, los seres humanos y su entorno compartido. La empatía, el análisis, la observación y un interés sostenido por las abejas me han impulsado a explorar otras maneras de percibir la comunicación, con el fin de imaginar nuevas formas de relación entre los seres humanos y no humanos que habitan este mundo.



