ESCULTURAS HABITADAS POR ABEJAS
Estas esculturas son concebidas como estructuras situadas que posibilitan la coexistencia. Cada pieza se configura a partir de la observación, las prácticas de cuidado y la documentación continua de las condiciones ambientales y del comportamiento de las abejas. La forma, el material y la estructura responden a factores como la temperatura, la sombra, la circulación del aire y los accesos. La documentación —a través de notas, dibujos, mediciones y registros— informa activamente su evolución. Las esculturas operan como infraestructuras situadas en las que las decisiones artísticas emergen de las necesidades de las abejas y de la interacción con los seres vivos.


